Queens of the Stone Age demuestran que el rock aún gana siendo raro
Con Perfecth, un disco de 36 minutos hecho con sesiones antiguas, un cierre con Grohl a la batería y desvíos de género, QOTSA defienden que el mejor arma de una banda veterana es la rareza, no la seguridad.
Imagen generada con IA
¿Qué hace una banda de rock después de tres décadas, cuando nadie espera una reinvención y todos esperan una gira de grandes éxitos? Si eres Queens of the Stone Age, al parecer publicas un disco de nueve canciones, lo titulas Perfecth, lo construyes en torno al arte japonés de reparar cerámica rota con oro y lo cierras con la carta de un padre a su hijo mayor. No es la jugada segura. Es la interesante.
Los datos son modestos; las decisiones, no
Perfecth, el noveno álbum de la banda, salió el 30 de octubre en Matador Records. Dura unos 36 minutos, lo que, según apunta Billboard, lo convierte en el más corto de su carrera. Lo precedieron «Easy Street», «Insignificant Other» y «Where the Goth Girls At?», y después llegó el cuarto sencillo, «Run Away From the Mob», el tema que lo cierra.
Ese cierre se grabó originalmente en 2013 con Dave Grohl a la batería. Josh Homme explica en el comunicado de la banda que las canciones no estaban terminadas hasta ahora porque, en sus palabras, «no estaba cualificado para terminarlas todavía». La canción, dice, es «una carta» a un hijo mayor, y el final es «el sonido de un padre de pie detrás de su hijo». Consequence la describe como sobria y suave hasta el minuto 2:45, cuando la batería y las guitarras suben el volumen durante el último minuto.
Contener el ruido es lo más audaz de todo
Piensa en la decisión. Una banda conocida por su músculo de stoner rock publica un último sencillo que espera casi tres minutos antes de golpear fuerte. Eso es paciencia, y la paciencia es justo lo que el sencillo de la era del streaming suele castigar. A nuestro juicio, es también la razón de que el lanzamiento funcionara: cada uno de los cuatro sencillos parecía apuntar a un sitio distinto, con críticos que calificaban «Easy Street» de «psicodélico» y «decididamente surrealista», «Where the Goth Girls At?» de «un festín de desenfreno rockero, contundente y guiado por el bajo» y «Insignificant Other» de «un despido deliciosamente cruel». El propio Homme dice que cada canción suena como de un mundo distinto y que es a propósito.
La expectación, creemos, no nace de la tranquilidad. Nace de no saber cómo será el siguiente tema. Una banda que publica cuatro sencillos que suenan al mismo disco ya te lo ha contado todo. Una banda que te da un despido en falsete, una juerga guiada por el bajo y una carta de despedida en voz baja hace que quieras escuchar el conjunto en orden.
El obstáculo no es la edad, sino la repetición
El detalle más convincente es cómo se hizo el disco. Las sesiones fueron de Nueva Orleans a Los Ángeles y se recuperó material antiguo, incluido ese tema de 2013. Homme describe un disco «muy crudo, de sonido muy natural», tocado en gran parte con todos en la misma sala, «muy al estilo de los setenta». Billboard dice que coquetea con el art rock, el jazz, el folk y el blues country. Pitchfork lo considera parte de su música más relajada y espaciosa en años.
Hay una lección para los grupos de rock veteranos. Reciclar el sonido de la época dorada es la apuesta fácil, y la que hace que un disco nuevo parezca un souvenir. Retomar trabajo sin terminar, cambiar de ciudad y dejar que las canciones diverjan es más arriesgado, pero da una razón de ser más allá del catálogo. Que cada canción funcione es otra cuestión, y no todos están convencidos: la reseña de VICE lo califica de «algo anodino» para el nivel de la banda, aunque reconoce que el quinteto encaja en varios momentos. Esa división es sana. Un disco que todos tachan de seguro no provoca discusión, y un disco sobre el que se discute se vuelve a escuchar.
Una salvedad que conviene tener presente: el planteamiento del «kintsugi» es de la propia banda, y un concepto puede ser una capa de oro de marketing sobre grietas corrientes. Preferimos juzgar la música antes que la metáfora. Pero la metáfora al menos se compromete con algo, igual que una gira que arranca el 1 de mayo de 2027 en San Diego con Pixies en el cartel.
Veredicto: escúchalo en orden y discútelo
Las bandas de guitarras no necesitan demostrar que siguen siendo relevantes; necesitan demostrar que siguen siendo curiosas. Perfecth es corto, raro y personal, y no te pide nostalgia. Nuestra recomendación: olvida el enfoque sencillo a sencillo, escúchalo de principio a fin con el cierre como recompensa y decide por ti mismo si la rareza está justificada. A juzgar por el debate, es el mejor argumento a favor de los discos de rock veteranos que hemos visto este año.
Aún no hay temas: abre el primero.
Más noticias
La Postal de Daddy Yankee apuesta por los invitados, y ahí está el riesgo
Cardi B, Bizarrap, Danny Ocean y Diljit Dosanjh hacen que La Postal parezca un regreso global, pero Daddy Yankee corre el riesgo de ser el anfitrión de su propio disco.
Justice lleva su música de GTA VI al vinilo y demuestra que la música de juegos es un álbum
Una banda sonora de 30 temas en streaming, CD y triple vinilo demuestra que la música de videojuegos ya no pide perdón y da a un dúo electrónico un escaparate que ninguna campaña iguala.
Lake Ontario, de Bryan Adams: ¿canción protesta o anuncio del disco?
El segundo single de Adams contra Trump llega una semana antes de su álbum. Es marketing inteligente y el lago le da más fondo que un eslogan, pero no mucho más.
El concierto de U2 en la BBC prueba que el lanzamiento de álbumes a la vieja usanza funciona
Un concierto único en Londres, solo con sorteo, antes de Carnaval De Luz muestra que U2 sabe que un directo controlado puede superar a un estreno en streaming, si las canciones nuevas convencen.



